¿No te ha pasado que a veces simplemente estás harto o harta de las cosas?, ¿de las personas?, ¿del dinero?, ¿de tu pareja?, ¿del sabor de los tacos de la esquina de tu casa?

Pasamos la vida deseando que todo se vuelva más fácil, tener más dinero, mejores relaciones, mejores trabajos, más felicidad, mejores condiciones de vida, más salud, mejor cuerpo, mejores amistades. Pero, como buenos entes paradójicos que somos los seres humanos, el momento en que todo se vuelve más fácil nos empezamos a hartar y a cuestionar: ¿y ya es todo? / ¿esto es todo lo que la vida puede ofrecer?

Y es normal. Los seres humanos como especie siempre buscamos la comodidad, la mejora, la optimización de nuestra vida. Y también, de manera irónica, siempre buscamos la tensión, es decir, situaciones, estados o momentos donde no todo es cómodo, pero esa misma incomodidad nos orilla a querer superar y alcanzar grandes metas o deseos.

Lo que no es normal (y no se vale) es enojarse con la vida o alejarse de nuestra felicidad cuando no todo es como quisiéramos que fuera, o dicho de otra manera, cuando no todo es cómodo. Hay que aprender a vivir con incomodidades, pero entenderlas como “trampolines” o “puentes” para alcanzar mejores condiciones de vida, más felicidad o metas que nos hagan crecer como personas.

Básicamente lo que les estoy describiendo aquí es el secreto de la felicidad:

“Cuando algo no se sienta bien en tu vida, usa esa tensión y esa incomodidad para forzarte a encontrar un camino hacia mejores cosas o situaciones. Cuando algo se sienta demasiado cómodo y te empieces a aburrir de la vida, las cosas o las personas, usa eso como excusa para buscar “tensiones positivas” y llevarte a un estado de “incomodidad” positiva que te aliente a buscar movimiento, y así, nuevas experiencias que enriquezcan tu experiencia de vida.

En pocas palabras, lo que te quiero decir es:

Si no eres feliz con la vida que tienes, muévete.

Si eres feliz con la vida que tienes, también muévete (porque sino te vas a aburrir y vas a empezar a tomar decisiones que no te van a convenir tanto).

La felicidad es un camino lleno de obstáculos, y esos obstáculos son los que al final, ya que los superamos, terminan por darnos los mejores aprendizajes o enseñanzas, dándonos una vida llena de satisfacción. Entonces, se podría decir que una vida feliz es una vida llena de obstáculos que tenemos que superar, para poder sentir la satisfacción de haber recorrido el camino.

Disfruta la vida, disfruta el camino y disfruta sus obstáculos.