Perdón por la ausencia, es que andaba por ahí perdido en mucho pensamiento. De esos pensamientos que te tienen rehén por horas, a veces días enteros, y que también a veces se ponen de nombre sentimiento, para pasar desapercibidos por el sistema nervioso.

Pero bueno, ya andamos otra vez más acá que allá, y eso está bueno.

Ya mañana es 24 de Diciembre, y empieza oficialmente la racha de ver familiares perdidos en la vida, prim@s con los que no te llevas tanto, y de las llamadas a larga distancia a tus gentes que están a la larga distancia, y que si a mí me preguntas, eso ya no tiene mucho de “larga distancia” (creo que las llamadas esas ya hasta cuestan igual que las locales).

Bueno o malo, como lo quieras ver, también es tiempo de pensar en lo que crees. Algunos creen en dioses. Otros creen en personas, padres, mesías, amigos, amantes. No importa en qué creas, pero cree en algo.

Creas lo que creas, si te sobra, regala. Si tienes, agradece. Si no tienes, también. Si comes, comparte.

Ya me ando poniendo muy humanista / sentimental / buena persona, y por ahí me ando dando cuenta que al mundo todavía no le gusta tener muchos de esos, ya mejor me voy.

 

Posdata —

Qué méndigo frío hace, saquen los caféses.

R.