Otro recordatorio casi personal que voy a compartir, para que no se me olvide a mí y de paso ver si le hago un favor a alguien más.

Con toda la información, urgencia y caos que existe en el día a día y en este nuevo milenio, se vuelve un deporte extremo el tratar de parar, detenerse un momento y apreciar la vida y el mundo tal cual es. En vez de echar culpas al trabajo, al tiempo, al gobierno y a los demás, mejor pongamos nuestro enfoque en buscar cómo crearnos un “espacio personal de apreciación del mundo”, por más utópico / cursi que pueda leerse o sonar.

¿Cuántas veces te detienes al día y miras a tu alrededor, solamente apreciando la belleza de lo que te rodea? O bien, ¿cuánto tiempo te das al día para sentirte vivo?, ¿un minuto?, ¿una hora?, ¿o nada?

Si tienes la oportunidad de darte 5 minutos hoy, deja lo que estés haciendo, libera tu pensamiento de cualquier cadena que tenga en ese momento, respira hondo, voltea a tu alrededor y aprecia la belleza de la vida.

Si te sientes enfermo o enferma, sal a respirar y tomar el sol. Si te sientes deprimido o deprimida, sal y camina unos minutos por la vida. Si te sientes frustrado/a o estresado/a, si puedes, sal unos minutos a sentir la naturaleza que encuentres, aunque sea una pequeña planta, y conéctate con la madre tierra para que te abrace por unos momentos.

Sal de tu cueva personal y disfruta del mundo.