Si algo en el mundo te molesta, no te quejes, mejor cámbialo.

Nos gusta mucho quejarnos. Nos gusta quejarnos de todo lo malo que nos pasa en la vida y echarle la culpa a las demás personas. Nos gusta quejarnos de las situaciones. Nos gusta quejarnos de que no tenemos dinero, amor, oportunidades, seguridad, buen gobierno, una familia pudiente, etc. Incluso, nos gusta quejarnos de lo que los demás se quejan.

Mi pregunta aquí es: ¿y de qué chingados nos ha servido quejarnos tanto?

¿Acaso las quejas te han dado ese dinero que quieres / necesitas, ese amor que tanto anhelas, esa estabilidad emocional que te falta, o esa felicidad que tanto persigues?

Claro que yo he pasado gran parte de mi vida quejándome, poniéndome excusas y tratando de ver la culpa y responsabilidad en todo y todos, menos en mí mismo. Y la verdad es que lo único que puedo concluir de quejarme tanto en la vida es que las quejas no te sirven para pinche nada. Las quejas nos sirven solo para quitarnos la responsabilidad sobre las cosas de la vida que no son como nos gustaría que fueran. Y eso está mal. Y sí, no me importa lo que tú piensas. Yo sí pienso que está mal quejarse tanto, y quitarse de encima la responsabilidad de la vida. Yo sí pienso que está mal pensar que está en los demás nuestra propia felicidad, estabilidad e incluso salud emocional, mental o física. Está mal quejarse de todo y no mover ni un dedo por cambiar las cosas.

Antes de quejarte, revisa bien que mínimo estás haciendo algo al respecto por cambiar las cosas. No me importa realmente qué es lo que quieras cambiar. Puede ser algo personal, algo familiar, algo laboral o algo que a nadie más le importe. No me importa qué quieras cambiar, pero cámbialo, y haz las cosas en vez de quejarte solamente.

Si te molesta el gobierno que tienes, pues sal a la calle y haz lo que tu gobierno no está haciendo actualmente. Si te molesta que estás con sobrepeso, pues salte a la calle y camina 20 minutos. Si te molesta que estás trabajando en un lugar donde no quieres trabajar o en un empleo donde no quieres estar, pues decide qué quieres hacer en realidad y sal al pinche mundo a buscar eso que tanto quieres hacer.

Deja de quejarte de una vez por todas, porque en el momento en que te quejas, pierdes.